LA COSA JUZGADA

 La cosa juzgada proveniente del latin res iudicata y se define como una declaración de certeza con carácter indiscutible, la cual garantiza que una vez obtenida una sentencia definitiva esta no pueda ser impugnada, lo que dicha sentencia ordene será definitivo e invariable. Es una garantía concluyente de las decisiones emitidas por la autoridad judicial.

 El origen se encuentra en el derecho romano, cabe destacar que la cosa juzgada no es un ser u objeto sustantivo, sino una cualidad del acto sentenciado.

 Características :

  • Inimpugnabilidad: No puede ser revisada por ningún otro juez cuando ya se han cubierto todas las instancias legales.
  • Inmutabilidad: Mediante la cual no es posible la apertura de un nuevo proceso sobre el mismo tema, donde ningún otro juez podrá modificar los términos de una sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada.
  • Coercibilidad: Radica en la eventualidad de ejecución forzada en los casos de sentencias de condena en actos procesales.

Elementos de la cosa juzgada:

 1.- La identificación de las partes y la posición con la que intervinieron en el proceso.

 2.- La identificación del objeto o procedencia de la disputa.

 3.- La identificación en la causa de la demanda.

  Se clasifica en dos partes, denominándolas de la siguiente manera:

    • La Cosa Juzgada Formal:

 Es la que se da en efecto de la  resolución judicial dentro del propio proceso, donde las partes deben ajustarse a la decisión tomada.

    • La Cosa Juzgada Material:

 No influye en la causa propia en la que se dicta la resolución, sino que tiene una representación externa.

La cosa juzgada material a su vez tiene dos efectos:

1.- El efecto positivo o prejudicial: Según en el cual lo que ha sido resuelto en una sentencia firme y definitiva sea vinculado a los tribunales posteriores siempre y cuando tenga como antecedente lógico la misma causa, los litigantes sean los mismos o “la cosa juzgada” se extienda a ellos por disposición legal.

2.- El efecto negativo o excluyente: Según el cual no se puede iniciar un proceso posterior con el mismo objeto.

 Ya que la “Cosa Juzgada” es definitiva nos preguntamos ¿Qué pasaría si este término no existiera en el mundo legal?

Pues pudiéramos encontrarnos con situaciones de litigio permanentes y/o duraderas, debido a que todo proceso terminado en sentencia estaría sujeto a revisiones posteriores indefinidas, lo cual crearía un ambiente de inseguridad e indecisión jurídica.