LA IMPORTANCIA DE LA CONCILIACIÓN JUDICIAL

A lo largo de la historia y como sociedad civilizada hemos adaptado los procesos, para que faciliten nuestro entorno y las tomas más acertadas para nuestras decisiones, gracias a esto hemos descubierto mecanismos alternativos para la solución de conflictos, como es el caso de la conciliación, la cual tiene como finalidad gestionar la solución a las diferencias entre partes, con la ayuda de un tercero neutral y calificado que denominaremos conciliador. Las audiencias conciliatorias tienden a darse de forma única, durante la cual se intenta llegar un acuerdo entre los involucrados, en caso de no lograrlo, puede ser otorgada un acta de inútil tentativa de conciliación.

Este mecanismo es utilizado frecuentemente para evitar una sentencia en tribunales.

La conciliación puede presentarse de dos maneras:

La primera es la conciliación Pre-Judicial, es una acción de tipo transaccional y más flexible, sin tener que acudir a un juicio.

La segunda es la conciliación Judicial, en la cual las partes interesadas buscan la resolución del conflicto mediante una sentencia.

Para cualquiera de las dos formas de arreglo, formal o informal, los objetivos siempre serán los mismos:

“Garantizar el acceso a la justicia y buscar la solución a una controversia”

En el caso de los conciliadores, los cuales forman parte activa del proceso, deberán cumplir con algunas características esenciales.

Como por ejemplo:

  • Ser Imparcial.
  • Debe ser un tercero.
  • Necesita conocer el conflicto.
  • Ser diligente, observador y estar atento a los hechos.
  • Conocer a las partes involucradas.
  • Debe ser una persona respetable.

Por otro lado, las partes involucradas pueden ser dos o más personas, empresas u organismos, ya sean públicos o privados, nacionales o extranjeros, que actuaran en efecto como demandantes y/o demandados. Las ventajas en la solución de conflictos mediante la conciliación es facilitar a las partes una solución más rápida, efectiva y así evitar un procedimiento judicial que podría llegar a ser largo, tedioso, ahorrando tiempo, esfuerzo y recursos económicos, con esto también se ayuda a descongestionar los despachos judiciales.

Al recurrir a este mecanismo para la solución de un conflicto, estamos evitando una batalla, no habrá vencedores ni perdedores, será un acuerdo en que todas las partes ganan y obtienen en un punto medio lo anhelado, alcanzando la paz social.

Las mediaciones en la conciliación

Las mediaciones generalmente son de carácter familiar-personal, buscando mejorar la calidad de vida del núcleo familiar y laboral en donde empleados y patronos pondrán sobre la mesa sus diferencias para así manejar de manera racional la información y llegar a los verdaderos intereses de los involucrados.

Vale la pena destacar un famoso dicho que dice:

“Más vale un mal acuerdo, que un buen juicio”.

En algunos casos, la conciliación puede ser obligada, como requisito previo, para tratar de llegar a un acuerdo.

El término etimológico de conciliación deriva del latín Conciliatio, que hace referencia al acto de acordar o convenir.

Desde la antigua roma existen antecedentes de las mediaciones en la ley de las doce tablas, los españoles también cumplieron parte activa y directa en el desarrollo de la figura conciliatoria con sus “mandaderos de paz”, que eran enviados directamente por el rey para que intervinieran en un pleito en concreto, en Francia fueron establecidas las leyes de la conciliación desde el año 1790 y así poco a poco fue ganando terreno a nivel mundial.

Hay muchos países que cuentan con centros de conciliación especializados para la resolución satisfactoria de este tipo de acuerdos.

En la actualidad hay importantes y renombrados movimientos que buscan conciliar, por ejemplo el ámbito laboral y familiar en la cual se busca, que las grandes empresas o mejor dicho la sociedad en general, sepan el por qué las madres y padres necesitan flexibilidad horaria y así tener una mejor estabilidad familiar, reduciendo el estrés y la ansiedad en el hogar, donde los niños puedan pasar más tiempo de calidad con sus padres, obteniendo mejor salud emocional y tener una sociedad más feliz.